miércoles, 30 de marzo de 2011

Extremos peligrosos: Humala y PPK


En la universidad de Lima, Sebastián Piñera, actual Presidente de Chile, en una conferencia magistral junto a PPK y Lourdes Flores, mencionó que el Perú tenia indicadores envidiables pero que no debería confiarse porque se podía quemar el pan en la puerta del horno, refiriéndose al rumbo que debería tomarse en los próximos años si queríamos acercarnos a un crecimiento sostenido.
Las últimas encuestas muestran dos olas. La de arriba que viene con el entusiasmo juvenil que ha despertado PPK; y la de abajo, que viene con el grito de “cambio”, donde los protagonistas son los anónimos que aun no calzan en el modelo y que son los mismos que llevaron a Susana Villarán como alcaldesa. De acuerdo a encuestas realizadas por IMASEN y la Universidad Católica 75% de la población no estaría de acuerdo con el modelo económico actual.
Frente a ese escenario, vemos un crecimiento en las encuestas de dos candidatos antagónicos en esencia. Pero los dos con algo en común, que elegidos cualquiera de los dos traerían una gran inestabilidad política. La izquierda, con su componente ideológico personalizado en sus candidatos congresales que espantan al empresariado, y la derecha de PPK, que al lado del PPC son el mensaje de una clase enquistada en el poder y que no ha sido capaz de gobernar para mejorar las carestías de un importante numero de peruanos que se levantaría en poco tiempo.
Ninguno podría concertar eficientemente para poder tener una mayor gobernabilidad. Son los extremos peligrosos que la dubitativa opinión pública levanta como jugando un carrusel. Humala es Chávez y PPK el “establishment”.
Ambos miran el exterior como modelo. Ambos responden a intereses foráneos y ambos generarían un problema al país.
La necesidad de “cambio” es imperiosa, lo dice aun el Banco Mundial en su último informe sobre Perú, la disyuntiva es qué candidato puede aplicar la transformación necesaria que modernice el país y que incremente el proceso de redistribución de la riqueza.
Hoy votar por los extremos es dispararnos a los pies con gran irresponsabilidad. El voto debe ser más pensado que nunca, de ello depende el futuro próximo del país.
¿Se nos quemará el pan en la puerta del horno?

Por un Perú digno, justo y solidario
Jorge Márquez Chahú

1 comentarios:

Patmos dijo...

Me pregunto de qué estamos hablando cuando analizamos a los "candidatos", ¿de sus vidas públicas o privadas?, ¿de sus planes?, ¿de sus experiencias de gobierno?.
En el papel, todos tienen planes de gobierno coherentes, todos funcionan en teoría, pero las dificultades comienzan cuando éstos se ponen en ejecución y los millones empiezan a danzar.
Es aquí cuando los principios claudican, los favores se pagan, algunas alianzas prosperan y otras se rompen.
Romeo Castro.